Thursday, January 21, 2010

Mitigando Diferencias

Cada hombre tiene su lenguaje, la verdad que lo justifica en las entrañas de la tierra. La manera en que se comunica consigo mismo, con las personas que lo rodean, y con la naturaleza que lo abarca, define como plasma su conciencia en los nervios de la amalgama vital del que todos somos parte. Como una huella en el camino, su entidad es un surco en la ola del tiempo, capaz de arropar a los demás con la misma energía en que vislumbra al universo. En cada momento, tiene el poder de dividir, o de ensamblar. Puede querer, o puede odiar. Puede temer, o puede amar. Puede fulgurar en el espejo del alma la luminiscencia que brota de su interior, o puede reflejar el miedo que albergan sus incertidumbres. Como la luz de las estrellas, puede opacarse en el tedioso resplandor de la vida cotidiana, o puede engrandecerse en las penumbras de las noches sin luna. Al estar íntimamente conectado con los seres vivos que habitan el cosmos, tiene la enorme responsabilidad de escoger la energía que mas beneficie al resto. En cada pensamiento, en cada palabra, y en cada acción, yacen un millón de posibilidades.

Enmarcando las decisiones que lo definen, sus parámetros culturales son la estructura en la cual se afincan todos los cimientos de su libre albedrío. Como espejuelos que dibujan su visión del mundo, su bagaje cultural lo adhiere al grupo que pertenece, y le sirve de punto de referencia para ubicarse dentro de las dicotomías ideológicas que fragmentan a la especie humana. Aunque se considera libre, está atado a todas las preconcepciones que le fueron inmiscuidas desde su infancia. Por ende, sus pensamientos están contenidos en el molde de sus propias creencias, y para poder romper las paredes que limitan su visión, necesita una profunda transformación que calcine sus parámetros de la realidad, y con las cenizas, restaurar su perspectiva independiente de toda influencia. Si es capaz de lograrlo, la comunión consigo mismo y con los demás se amplificará en el espectro de la aceptación.

Una de las múltiples maneras de lograr este objetivo es perdiéndose en las llamaradas de otras culturas. En esta turbulenta edad, donde civilizaciones completas han desarrollado lenguajes opuestos para poder sobrevivir en las complejidades de sus circunstancias, más que nunca es necesario trascender los contrastes que nos apartan. Es por eso que en este atardecer, mientras los últimos rayos de luz penetran este pueblo anclado en la conformidad de sus preceptos, soy un árabe más. Unas semanas atrás, mi lenguaje dentro de este grupo de hombres no era comprendido. Al no haber sido parte del proceso evolutivo que ha definido a estos hombre que mastican la tarde suspendidos en las raíces de sus pensamientos, reinventarme ha sido necesario. Mis principios culturales siguen arraigados en la esencia de mi ser, pero ya no me considero prisionero de la vagina cultural del cual fui concebido. Es por eso que esta tarde ha desvelado la razón principal por la cual el destino me ha encaminado en esta travesía: Por primera vez los rostros velados han dejado de impresionarme, ya que detrás de cada rostro oculto se esconde un hermoso corazón palpitante, capaz de manifestar la luz que enjaulan sus vestiduras. Detrás de cada hombre se esconde un imperio, dispuesto a compartir la ultima migaja de pan que le ha traído la noche, sin importarle de donde vengo ni adónde voy. Mientras el siglo XXI sigue arrastrándonos a los pies de sus despiadadas intenciones, ha llegado la hora de trascender nuestras propias verdades para poder vislumbrar las verdades universales que definirán nuestro destino. Y la única verdad es que la misma sangre corre por nuestras venas, la misma conciencia resplandece en nuestras almas, y el mismo amor está en nuestras manos. Ya solo depende de nosotros el uso que le demos.

Monday, January 18, 2010

Morder el Vacio

Hay algo que se desnuda etéreo detrás de cada pensamiento, insostenible, remotamente sutil, como un imán que no quiere ser descubierto, pero cual atracción es demasiado obvia para mantenerse en silencio. El alma siente la cruz de la inercia corroerse en el vaivén de los minutos incinerados, mientras coge impulso para salir disparada hacia los confines del universo. El crepúsculo de lo conocido ya se asienta en la lenta desesperación que muere fecundamente en una rotunda decisión: a fuerza de mordidas desprenderse de lo conocido para lanzarse de lleno al insondable océano de lo incógnito. Para no morir en la seguridad de sus propias cadenas, el hombre necesita reinventarse en el mar del arrojo, de la fuerza, de la conquista interna, y alzarse merecidamente en el inmortal pico del coraje para gritarle al universo que nada lo puede vencer. En esta combustión, el hombre se deshace de todo lo que había obstaculizado su camino hacia la sabiduría, y como una oruga que yacía moribunda en la faz de un viejo roble, un día se despierta para percatarse que aquel peso muerto que sentía en sus espaldas eran alas. Luego de desmenuzar las despiadadas sombras de lo desconocido, el temor que yacía indeleble en el mismo misterio que lo impulso a lanzarse se diluye en la realización de que el miedo era fruto de su propia creación. La luz de la realidad disipa lo que una mente temerosa no puede percibir: que desde que encendemos las luces, detrás de la negrura que nos había torturado, solo se esconde el tesoro de una condición inmutable, moldeada exclusivamente por aquellas ideas con que la concebimos. Para poder desterrarla, solo hace falta saber que esta allí, esperando a que algún día transmutemos nuestra perspectiva y comprendamos que todos los caminos habían estado abiertos, y que lo único que seguía frenándonos eran nuestras propias creencias.

Mientras regresaba al Medio Oriente luego de unas merecidas vacaciones, la situación que había dejado atrás había cambiado drásticamente. Aquel intervalo de días que había embozado a mi isla en el jolgorio del regocijo, había encubierto a Yemen con la sangre de ochenta difuntos, sacudiendo el avispero de la xenofobia y el desdén. Aunque en mi viaje de regreso estaba consciente de esta desgraciada realidad, mis arterias no se constreñían en las carencias de las dudas. Ya conocía aquella tierra de grandes corazones, de almas dispuestas a atravesarse en la línea de fuego, de preocuparse por un hermano que pertenecía al otro lado, pero que sin duda se había hecho parte esencial del paisaje. Como cuando la tierra absorbe lo que no le pertenece, y luego de de separar el objeto en sus elementos básicos, se da cuenta que aquel extraño objeto siempre le había pertenecido. El cordón umbilical que se había mantenido nutriéndome en la ilusión de mi propio confort ya había sido triturada. Por esta razón regresé. No tenía otra opción.

Todo esto aparte, había regresado por otra razón. Luego de más de seis meses conviviendo con la constelación cultural más pura del medio oriente, el corazón palpitante del mundo árabe se me había desnudado en carne viva. En su condición esencial, el yemenita no conoce puntos medios. El mundo es un lienzo en blanco y negro, donde los colores se disipan en las garras del imperdonable desierto y el azul infinito del cielo. En su verdad no hay espacio para las incertidumbres, y debido a la precisión matemática de sus convicciones espirituales, sus credos han sido capaces de conquistar el mundo. Sus rutinas son indestructibles, ya que sus días giran en torno a las cinco vertebras cardinales que forjan su ciclo vital: el llamado a la oración. Los espacios intermedios son colmados con la austeridad que conlleva vivir bajo las disposiciones del fundamentalismo más puro. Su visión universal acepta solamente aquello que alimenta su cultura, resistiéndose a las ideas que podrían enmarañar su visión de la realidad. El concepto de la privacidad en la vida pública no existe, ya que las acciones de los demás tienen que tener la integridad suficiente para poder ser vislumbradas por todo el resto. En otro extremo, la discreción absoluta que rodea al cosmos femenino no es equiparada con ninguna otra cultura del planeta tierra. Las pocas ventanas que adornan las casas, y la cantidad de sabanas que cortan los espacios vacios, son el fruto primordial de una sociedad que hace todo lo posible para evitar perderse en el encanto universal de la belleza femenina. Como si el hechizo lujurioso que provoca una mujer hermosa significara la perdición total y absoluta del vulnerable espíritu masculino. Teniendo todo esto claro, y habiendo aceptado las reglas y fundamentos que componían la cultura local, ya conocía las teclas que hacían brotar las sonrisas en los rostros ajenos, y sabía a ciencia cierta cuáles jamás traer a flote, a expensas de mi propia seguridad. Y he aquí la paradoja del valiente antropólogo: perderse a sí mismo para mantenerse a flote en las aguas turbulentas de lo foráneo, y en el intermedio, poder descubrir la naturaleza de sus propias verdades mientras la contrasta con las verdades de otro. Como cuando un grito penetra el silencio para hacerse consciente de la fuerza de su propia intensidad, y volverse ahogar en la afonía absoluta de donde surgió habiéndose conocido a plenitud. Y es así como nos volvemos hombres.

Friday, January 15, 2010

Las Fisuras del Deseo: Dinámicas de Genero en el Reino de Saba

Así como la niebla se desnuda incógnita ocultando lo que yace en su interior, el amor en tierra Yemenita es una fuerza que se redime en privado, atestiguado únicamente por las paredes que comparten su secreto. Las mujeres caminan por las calles en universos paralelos, donde la presencia del género masculino se ha desvanecido en las fisuras de la indiferencia y en la oscuridad de la vergüenza. En público, las demostraciones amorosas son reservadas única y exclusivamente para individuos del mismo género, revelándose pintorescamente en costumbres como caminar tomado de las manos y saludarse besándose el cuello. En Hays, Yemen, el pequeño poblado donde resido, la dinámica de pareja es sumamente compleja. “¿Es cierto que si ves a tu esposa en la calle no la puedes saludar?”, le pregunto confuso a Bakheel, que acaba de escupir el Qat que cobijaba su boca desde temprano. “Pues no se debe”, me responde con la serenidad típica de los habitantes del Tihama. “Lo que complica el asunto es que al llevar el velo facial, ningún hombre de la comunidad conoce a mi esposa, y por ende, si me ven hablando con cualquier mujer, queda la duda de con quien hablaba. Imagínate, pueden hasta pensar que platicaba con sus esposas, lo que conllevaría un serio problema!, me explica humoroso, desvelando las connotaciones más sutiles de convivir con el anonimato del genero opuesto.

El sexo, aquella magnánima fuerza capaz de mover montañas, se atraganta en el recelo de los tabúes, como un volcán sellado incapaz de explotar. Los hombres solteros sueñan intensamente con la idea del matrimonio, la única manera de canalizar su voraz apetito sexual. Las mujeres, por ser víctimas de la mutilación genital, la cual se práctica hoy en día en algunas regiones de Yemen, imponen su glacial actitud frente al sagrado acto. Combinado con el temor que se les imbuye desde pequeñas, generalmente para prevenir embarazos no deseados que deshonrarían a la familia, la sociedad Yemenita se balancea entre la exasperación de la represión y el desborde de testosterona que rigen los asuntos masculinos. Es por esto que bajo las superficies de las rutinas diarias, se esconde un universo secreto regido por las frustraciones y exaltaciones de un pueblo incapaz de eyacular su hambre de deseo.

Rituales Polémicos: La ‘Circuncisión’ Femenina en Tierra Yemenita

“¿Abdullah, cuales son los efectos de la mutilación genital femenina?”, pregunto con cara de ingenuo, tratando de descubrir las razones que abalan este cruel hábito. “Como ya sabrás, aquí en el desierto del Tihama el calor es inaguantable”, comienza a explicarme Abdullah, visiblemente incómodo mientras comienza abordar el controversial tema. “Por ende, en un intento de aplacar el incontrolable deseo sexual que sienten las mujeres mientras están sujetas a estas altas temperaturas, muchos de los habitantes del Tihama prefieren que sus mujeres estén ‘circuncidadas’ para así no dudar de su fidelidad”, me explica convencido, como si estuviera recitando un libro de medicina. “¿Y a tu hija, ya la circuncidaron?”, pregunto atrevidamente, empujando al limite la confianza que hemos cultivado en los últimos meses. “Pues sí, aunque solo un pedacito”, me confiesa avergonzado.

Aproximadamente un cuarto de las mujeres Yemenitas han sido víctimas de la mutilación genital. En las zonas costeras aledañas al Mar Rojo, adonde se encuentra el pueblo que me ha resguardado por más de seis meses, casi un 90% de las mujeres están mutiladas. Varios estudios aseguran que esta costumbre no es oriunda de Yemen, y que ha sido introducida por inmigrantes provenientes de Somalia y otros países de África del Este, donde la costumbre se asienta desde hace milenios. Debido al extremo conservadurismo cultural, la práctica encontró tierra fértil en Yemen, donde se ha mezclado con algunas tradiciones ortodoxas Islámicas. Algunas de los problemas a corto plazo relacionados con la práctica incluyen hemorragias, infecciones, retención urinaria, y dolor prolongado. Otros problemas incluyen depresión y ansiedad. Muchos de los defensores de la práctica aseguran que es un elemento clave en la realización como mujer. Otros tratan desesperadamente de buscarle explicaciones teológicas, exaltando que vuelve a las mujeres más puritanas y más nobles. Aunque el gobierno Yemenita no prohíbe esta costumbre, mediante un decreto estipulado en enero del 2001, la práctica ha quedado prohibida en las clínicas y hospitales. Nueve años después, las Rayissas (mujeres que se especializan en el procedimiento) abundan en Yemen, y la práctica todavía prevalece en la cultura local.

“El Corán no menciona este fenómeno”, me explica convencido Hassan, que se casó con una mujer de la sierra, adonde se condena la práctica. “Gracias a Dios mi mujer no está ‘cortada’”, afirma vigorosamente mientras escucha a algunos quejándose de la apatía de sus esposas. “Les confieso, a mi mujer le encanta tomar la iniciativa”, anuncia orgulloso, exaltando la indiscreción que lo caracteriza mientras los demás lo miran espinosos, como si poseyera la llave de una dimensión desconocida. Mientras el grupo de hombres se sumerge enajenado en el etéreo atardecer desértico, los secretos del Reino de Saba se vuelven a ocultar bajo las sombras de la modestia. Sin duda, estaré esperando a que vuelvan a salir a flote.

Wednesday, January 13, 2010

Creando Realidades

Desde Estados Unidos

“Al-Qaeda ha transformado al mundo moderno”, comentaba el orgulloso profesor, que tras dos décadas de investigación en el Medio Oriente ahora profesaba sus conocimientos al alborotado grupo de adolescentes en la Academia de Estudios Secundarios de Mississippi. “Aquel día fue mágico. Todos estábamos paralizados frente al televisor; pasmados, engrifados, las lágrimas corriendo por aquella malvada década que terminaba con una rosa alzada al cielo y un llamado a la compasión. Aquellas imágenes de los temidos barbudos hincados frente a las cámaras, pidiéndole perdón a la humanidad por haber utilizado la violencia en su lucha contra la opresión y el despotismo, hoy en día les permite a ustedes disfrutar de privilegios que mi generación nunca soñó. El Imam Rajiya, sin saberlo, se había humildemente convertido en el hombre más influyente del siglo XXI”, explicaba el inflamado profesor, que degustaba aquella experiencia como si la estuviera reviviendo frente a los embelesados estudiantes. “De alguna misteriosa forma, logró convencer a las treinta mil mentes belicosas que componían la organización que de la única manera en que iban a lograr sus metas era utilizando el amor como principio básico. Con su larga barba blanca y su gloriosa silueta mesiánica, había logrado reunir a la gran mayoría de los cabecillas en Hays, Yemen, donde en un acto que conmovió al mundo, lanzó más de siete mil armas largas en un profundo pozo adonde quedó enterrada la violencia que le había puesto fin a más de diez mil vidas. Aquel revolucionario suceso desató una profunda permutación en todas las organizaciones radicales de la época, y sin darnos cuenta, grupos terroristas de todo el mundo, desde Colombia hasta Pakistán, decidieron hacer lo mismo”.

Desde Yemen

“El mundo musulmán nunca soñó ser la punta de lanza en la búsqueda de la paz mundial!”, expresaba encandilado el Imam Rajiya frente a la multitud que se había congregado en la plaza principal de Sana’a. “Nuestro profeta Mahoma siempre lo dijo: el Islam es la religión de la armonía”, vociferaba enérgicamente mientras la muchedumbre afirmaba orgullosa con la mano derecha en el corazón y la izquierda apuntando al cielo con la rosa que había desatado al movimiento. “Somos y seremos los impulsores de la verdadera fe: aquella que solo conoce la tolerancia y el amor”, exponía mientras Barack Obama aplaudía briosamente desde la mesa diplomática, donde los líderes de la FARC Colombiana, los del movimiento Shabab Somalí, y los Talibanes Afganos se encontraban cautivados. “De ahora en adelante comienza una nueva etapa en la historia de la humanidad”, decía esperanzado el Presidente Obama, rindiéndole honor al Nobel de la Paz que le habían concedido unos años antes. “Así como todas las organizaciones radicales de la época y países como Irán y Corea han desmantelado sus complejos militares, los Estados Unidos de América, pionero ideológico de los conceptos democráticos y fundadores de la ‘sociedad evolucionada’ , le prometemos al mundo que a partir de mañana desmantelaremos todas las instalaciones militares y complejos nucleares de nuestro país. Le quiero agradecer al Imam Rajiya por haber tomado la iniciativa de unir por primera vez al mundo occidental y al mundo musulmán. Quiero confesarles que la manera en que tratamos de solucionar nuestros problemas en el pasado no fueron las más inteligentes, pero les aseguro que de ahora en adelante una nueva página ha sido desvelada, y les cercioro que nuestro futuro ya no lo podremos vislumbrar sin ustedes. Queda inaugurada la próxima evolución!”.

Continuara...

Creando Realidades

Desde Estados Unidos

“Al-Qaeda ha transformado al mundo moderno”, comentaba el orgulloso profesor, que tras dos décadas de investigación en el Medio Oriente ahora profesaba sus conocimientos al alborotado grupo de adolescentes en la Academia de Estudios Secundarios de Mississippi. “Aquel día fue mágico. Todos estábamos paralizados frente al televisor; pasmados, engrifados, las lágrimas corriendo por aquella malvada década que terminaba con una rosa alzada al cielo y un llamado a la compasión. Aquellas imágenes de los temidos barbudos hincados frente a las cámaras, pidiéndole perdón a la humanidad por haber utilizado la violencia en su lucha contra la opresión y el despotismo, hoy en día les permite a ustedes disfrutar de privilegios que mi generación nunca soñó. El Imam Rajiya, sin saberlo, se había humildemente convertido en el hombre más influyente del siglo XXI”, explicaba el inflamado profesor, que degustaba aquella experiencia como si la estuviera reviviendo frente a los embelesados estudiantes. “De alguna misteriosa forma, logró convencer a las treinta mil mentes belicosas que componían la organización que de la única manera en que iban a lograr sus metas era utilizando el amor como principio básico. Con su larga barba blanca y su gloriosa silueta mesiánica, había logrado reunir a la gran mayoría de los cabecillas en Hays, Yemen, donde en un acto que conmovió al mundo, lanzó más de siete mil armas largas en un profundo pozo adonde quedó enterrada la violencia que le había puesto fin a más de diez mil vidas. Aquel revolucionario suceso desató una profunda permutación en todas las organizaciones radicales de la época, y sin darnos cuenta, grupos terroristas de todo el mundo, desde Colombia hasta Pakistán, decidieron hacer lo mismo”.

Desde Yemen

“El mundo musulmán nunca soñó ser la punta de lanza en la búsqueda de la paz mundial!”, expresaba encandilado el Imam Rajiya frente a la multitud que se había congregado en la plaza principal de Sana’a. “Nuestro profeta Mahoma siempre lo dijo: el Islam es la religión de la armonía”, vociferaba enérgicamente mientras la muchedumbre afirmaba orgullosa con la mano derecha en el corazón y la izquierda apuntando al cielo con la rosa que había desatado al movimiento. “Somos y seremos los impulsores de la verdadera fe: aquella que solo conoce la tolerancia y el amor”, exponía mientras Barack Obama aplaudía briosamente desde la mesa diplomática, donde los líderes de la FARC Colombiana, los del movimiento Shabab Somalí, y los Talibanes Afganos se encontraban cautivados. “De ahora en adelante comienza una nueva etapa en la historia de la humanidad”, decía esperanzado el Presidente Obama, rindiéndole honor al Nobel de la Paz que le habían concedido unos años antes. “Así como todas las organizaciones radicales de la época y países como Irán y Corea han desmantelado sus complejos militares, los Estados Unidos de América, pionero ideológico de los conceptos democráticos y fundadores de la ‘sociedad evolucionada’ , le prometemos al mundo que a partir de mañana desmantelaremos todas las instalaciones militares y complejos nucleares de nuestro país. Le quiero agradecer al Imam Rajiya por haber tomado la iniciativa de unir por primera vez al mundo occidental y al mundo musulmán. Quiero confesarles que la manera en que tratamos de solucionar nuestros problemas en el pasado no fueron las más inteligentes, pero les aseguro que de ahora en adelante una nueva página ha sido desvelada, y les cercioro que nuestro futuro ya no lo podremos vislumbrar sin ustedes. Queda inaugurada la próxima evolución!”.

Continuara...

Sunday, January 10, 2010

Torres de Babel

Luego de seis meses conviviendo íntimamente con el ancestral y olvidado cosmos Yemenita, la hora de montarse de nuevo en la máquina del tiempo había llegado. El largo y tedioso viaje a la capital, recorriendo las traicioneras montañas que separan a Sana’a del humilde desierto, fue coronado con una goma pichada y un chofer quejoso de los cigarrillos que fueron encendidos durante el camino. El aeropuerto urbano, la entrada y salida a la milenaria caja de pandora, me esperaba sin presunciones. Mientras sobrevolaba el desolado paisaje, que a diez mil pies de altura parece un reino medieval intocado por el paso del tiempo, el perpetuo panorama de montañas escalonadas y poblados remotos se despedía animosamente con la estándar turbulencia que simboliza todo lo que fue, todo lo que es, y todo lo que será el Medio Oriente. Mientras dejaba atrás el nervio volcánico de aquella desprendida sociedad, ya comenzaba a sentir el peso de su ausencia. Mientras el Boeing 767 se balanceaba nerviosamente sobre la soledad del despejado cielo, Arabia Saudita se desnudaba intachable, dejándonos entrever la Sagrada Meca, reservada únicamente para los que han aceptado la religión de Mahoma en su corazón. Unas horas después, pasada una sumersión total en los brazos de Morfeo, el avión aterrizaba intacto en el Cairo. Mientras entraba a la terminal, el mundo que había dejado atrás se manifestaba en carne viva. El chocante encuentro de volver a presenciar a hombres y mujeres sumergidos en el caos del mundo moderno, tratando con ganas de orgullosamente manifestarle su belleza al universo, provoco en mí unas cuantas lágrimas de emoción. Hasta ese perentorio momento no me había dado cuenta de la dimensión que me había resguardado los últimos meses. Sin duda, el Reino de Saba se había incrustado en mi corazón inmensurablemente. Me sentía como si me hubieran entregado las llaves de un reino prohibido, y al volver a la civilización moderna, profesarme cómplice de amparar aquel último tesoro de la humanidad. Ya en camino hacia la capital del mundo, Nueva York, la recóndita atmosfera Yemenita parecía un velo de humo que se irradiaba mansamente en las reminiscencias de vidas pasadas. Antes de llegar, sabía lo que me esperaba. “¿Que hace un Dominicano con pasaporte Americano residiendo en Yemen?, me pregunta la agente de inmigración, que me olfatea de pies a cabeza esperando percibir algún rastro de pólvora. “Pues trabajando”, le respondo con la típica sequedad del viajero abatido. “Pase por aquí caballero”, me indica sospechosa. Mientras me dirijo al cuarto de los acusados, una decena de rostros familiares me dan la bienvenida con una indignada expresión y con un ligero espasmo facial. Al parecer, todos aquellos que veníamos de Yemen nos encontrábamos allí, incluyendo dos hermanos de doce y catorce años que se habían sentado a mi diestra. “¿Y por qué carajo tenemos que pasar por esto?”, pregunta el hermano menor. “Parece que creen que todos somos terroristas”, responde irritado el hermano mayor, que esparce su colérica indignación con cada gesto. “¿Sabes tú porque estamos aquí?”, me pregunta iracundo. “¿Al parecer, todos los que venimos de Sana’a nos encontramos aquí, no se han dado cuenta?”, le respondo calmado. “Esto es estúpido!”, irrumpe el rabioso adolescente. Mientras los oficiales se disponen a cuestionar a los jóvenes, sus cuerpos temblorosos y sus rostros consternados jadean mientras son hostilmente confrontados por los oficiales. Como si nacer en Yemen constituía un crimen por la cual de alguna forma u otra ellos debían pagar. “¿İY usted, que hace en Yemen!?”, me pregunta el oficial arrebatado, tratando de encender el coraje que había ido acumulando al observar aquella carnicería moral. Luego de una docena de preguntas, todas formuladas para traer a flote lo peor de mi depurada personalidad, los oficiales dedujeron que mi historia era verídica, y me dejaron continuar mi camino. Mientras me dirigía alegremente hacia mi jubilosa tierra, el único pensamiento que me seguía abrumando era la callosa realidad de que el temor corona desgraciadamente nuestras relaciones con el mundo musulmán. Al final, lo único que nos podrá salvar es la realización de que ellos están tan asustados como nosotros, y que de la única manera que podremos entendernos será exaltando nuestra común humanidad: Colocando en la mesa de negociación la paz, la tolerancia, el amor, y la comprensión.

Friday, January 8, 2010

Circulos Viciosos

Noches de Venganza: La Creación del Terrorismo en Medio Oriente

El atardecer se diluye en una breve cadencia anaranjada, dejando atrás las sombras que ahogan el pequeño poblado de Abyan. Los niños ya han dejado de jugar y se dirigen a sus albergues para mitigar el hambre que aúlla en silencio desde sus frágiles vientres. Un eco divino surge de la mezquita local, señalando la última oración del día, sumergiendo al pequeño grupo de almas que conviven en la desolación de aquel infinito lugar en el éxtasis de la devoción. Mohamed Abdul regresa del colegio cansado. Diariamente camina los siete kilómetros que separan a su pueblo de la escuela más cercana. Durante esa hora el viento fogoso moldea el mar de arena que arropa su aldea, causando que su visión se estreche mientras divaga en el letargo de sus pensamientos. Aquel atardecer, consternado cavilaba en la tendencia anti-americanista que recientemente había comenzado a envenenar a varios de sus familiares y amigos. Como podía olvidar el momento en que su primo Ahmed trataba de convencerlo de que el camino más seguro de vencer a los ‘infieles’ y a los ‘cruzados’ era hacerles pagar por toda la sangre que habían derramado en sus solitarias tierras. “Ayúdame a fabricar estos explosivos Mohammed”, le decía con firmeza, mientras sus ojos divulgaban la insondable frustración de haber nacido en un lugar donde las oportunidades son casi inexistentes. Como olvidar el día cuando oyó la explosión que le puso final a la vida de su primo mientras le daba los últimos toques a su invento fatal? Mientras se acercaba a su poblado, que a luz de la luna parecía más bien una visión fantasmagórica procreada por las entrañas de la aridez más despiadada, recordaba nostálgicamente los tiempos pasados. Las épocas en las cuales la inocencia reinaba majestuosamente en la humildad de su primitiva comarca. Cuando el nombre de Al-Qaeda era solo el murmuro en algún viejo radio que le tosía sus pesquisas a un grupito de curiosos. Cuando la ponzoña de una venganza absurda todavía no se había apoderado del alma de su pueblo. En la distancia, Mohammed observaba enajenado las luces de las fogatas que trataban fallidamente de combatir el frio de diciembre, que sin saberlo dotaban al poblado de un aura sigilosa. Como si aquellas luces reflejaran todas las esperanzas de su empobrecida comarca, que desde hacía un tiempo se había perdido en la oscuridad del desagravio. “Qué bueno que has llegado temprano”, le expresa su madre mientras señala la cena que acaba de servir. “Escuchas eso madre?”, pregunta Mohammed turbado. “El qué hijo mío?”, su madre responde alertada. “Parece el sonido de un…”. Antes de poder acabar la oración, un estallido monstruoso revienta la pequeña comarca de Abyan. Mohammed es lanzado veinte metros y yace inconsciente en la templada arena. Un fuego apocalíptico se mezcla con la sangre que se ha vertido sorpresivamente sobre el adormilado poblado. El caserío que una vez fue, ya solo es barro, sangre, y arena. Mohammed se levanta aturdido, arropado por el fuego que casi lo consume. A pocos metros, su madre yace pálida, sus ojos todavía amorosos luego de haber visto a su hijo llegar a casa sano y salvo. Mientras se levanta sangriento, Mohammed observa a su pueblo convertido en un cementerio abierto. Los cuerpos sin vida de todas las personas que adornan sus recuerdos ya solo son el espejismo de una noche infernal. Sin saber lo que ha pasado, comienza a correr hacia Khanfar, el poblado más próximo. Mientras sus lágrimas se mezclan frenéticamente con la sangre que despliega su rostro, por fin entiende aquella causa que había obsesionado a muchos de los hombres de su pequeño poblado. Aquella noche interminable, mientras corría desahuciado por el perpetuo desierto, Mohammed juro vengarse para algún día poder volcarle su sufrimiento a los culpables de esta matanza.

Un Pueblo Abatido

El 17 y el 24 de diciembre, los Estados Unidos llevaron a cabo dos ataques en las provincias de Abyan y Shabwa. En estos ataques murieron alrededor de 75 personas, la gran mayoría inocentes que fueron sacrificados para poder alcanzar a supuestos terroristas afiliados a la red mundial de Al-Qaeda. El 25 de diciembre, un nigeriano partió hacia Detroit con el fin de vengarse del brutal ataque, y fue atrapado antes de poder llevar a cabo su propósito. Mientras el mundo se indigna frente al cuasi atentado del nigeriano, el pueblo Yemenita es responsable de limpiar la sangre que quedó derramada en la aridez de su desolada tierra. Mientras prendo la televisión junto a mis colegas de Hays, y observamos en silencio a Obama criticando a la inteligencia americana por no haber agarrado al nigeriano antes de montarse en el avión, los ojos de mis compañeros gritan en silencio todas las verdades que constantemente les demuestra que la sangre occidental es más cara que la sangre musulmana. ¿Y es que no nos damos cuenta que todos somos víctimas de estos feroces ataques? Mientras el mundo Occidental es forzado a vivir bajo las sombras del temor, el pueblo Yemenita se sumerge más en la pobreza de su infecundo paisaje. Aparte de destruir totalmente la industria turística y alejar las inversiones extranjeras, factores que afectan grandemente a los 23 millones de personas que sobreviven en este rincón de la península arábica, estos ataques le sirven de motivación a cientos de individuos que andan en busca de darle significado a sus abatidas vidas. Mientras tanto, mi condición de vida en Yemen se ha restringido enormemente, teniendo que informarle al jefe de la policía local y a la ONG para la cual trabajo de todos mis movimientos. İ Ya es hora de que nos acerquemos en amor a estos pueblos, para poder brindarles los conocimientos que nos han permitido alcanzar los niveles de desarrollo que ellos buscan desesperadamente!. En vez de seguir engendrando el círculo vicioso de la violencia interminable, es hora de que recibamos al mundo musulmán con el corazón abierto, con la paz y la tolerancia como emblema, y listos para enfrentar el futuro tomado de las manos. No tenemos otra opción.

Wednesday, December 16, 2009

Intermision: 2 Semanas en la Isla!

Queridisimos lectores,

Les quiero informar que esta noche estare viajando para nuestro pais! No se imaginan lo contento que estoy de pasarme las navidades con mi gente! Les queria preguntar si estan interesados en juntarse en algun lugar a debatir / conversar / pasar un buen rato / bebernos par de frias / para que nos conozcamos y conversemos mas a fondo sobre esta cultura!! Bueno, si es asi, dejenme un comentario con sus correos y desde que llegue coordino el lugar y lo llevamos a cabo!

No se cuanto podre escribir las proximas dos semanas, pero sepan que hare todo lo posible de seguir subiendo fotos y relatando algunas historias que no he podido escribir! Un enorme abrazo a todos!

Alan Delmonte

Saturday, December 12, 2009

Llegada de los Yemeni-Dominicanos en Las Americas

El pasado 3 de diciembre, luego de más de un mes en el Medio Oriente, el país recibió con brazos abiertos a sus siete hijos que lo arriesgaron todo para filmar un mítico documental en el corazón de Yemen. Como pueden ver, el Medio Oriente influyo muchísimo en sus vidas, ya que llegaron todos saludando a sus familiares con un "Salam Alaykun", y vistiendo la ropa tradicional del área. Para entonarlo todo, cada quien llevó consigo un pote de comino, la especie más utilizada en esta tierra, para recordar con amor toda su experiencia Yemenita echándole la apremiada especie a todo lo que consumieron aquel especial día. A continuación, las fotos del recibimiento en las Américas...








Thursday, December 10, 2009

La Peculiar Historia de Hassan Zuheiri, Parte 3

Yemen es una caja de sorpresas, incluso para aquellos que viven y mueren en la desolación de su infinito paisaje. Las costumbres de una región pueden ser tan diferentes a las de otra, que el lenguaje cultural puede enmarañar una situación de tal manera que resulte en lo sucedido a Hassan en su noche de bodas. “Amor mío, no te imaginas lo que he esperado este momento!”, le comenta seductoramente a su esposa, que se ha postrado a su lado delicadamente luego de la larga celebración. “Y para donde crees que vas?”, le responde su mujer sorprendida. “Sabes muy bien que tienes que darme trescientos dólares antes que te permita tocarme”, le explica sobrecogida, indignada por el atrevido que se ha lanzado al ataque de manera despavorida. “Pero si ya le he pagado casi dos mil dólares a tu padre!”, protesta Hassan desconsolado, sintiendo la impotencia que sienten los corderos antes de ser degollados. “Pero y cómo es posible que hoy, un día tan especial para mí, me saltes con algo así?”, grita el brioso y desesperado valiente aullando la angustia de sus diez mil noches de soledad. “Si quieres lo hablamos mañana con mi familia”, murmura su mujer, agitada por la reacción inesperada de su marido. “Pensé que sabias mi amor”, susurra su esposa discretamente. “Bueno, pues no tengo dinero, así que vamos a ver lo que hacemos. Si tengo que firmarte un pagaré para resolver este problema lo haré”, balbucea tristemente el afligido mientras se acuesta en su cama desalentado. La mañana siguiente, el equipo televisivo dominicano inaugura un nuevo día en el Tihama con un apremiado cafecito Santo Domingo, alistándose para celebrar el ultimo día de la esperada celebración. Mientras el vehículo se adentra por los callejones polvorientos que conducen a la casa del disgustado esposo, media docena de hombres bañados en lodo danzan al compás del ardor del mediodía. Sus pies descalzos sacuden el alma de Hais al son de ritmos áfrico-arabescos como camaleones de arena emanados del sol. Mientras me apeo del vehículo, observo a Hassan enseriado conversando con los padres de su mujer. “Esto es inaceptable”, le murmura modosamente Hassan a sus suegros. “Mi director, Nagi Khalil, nos ha regalado tres noches en un hotel de lujo en Sana’a, y es absurdo que viajemos hasta allá para mirarnos la cara por tres días”, explica el atragantado cónyuge. “Hassan, lo que podemos hacer es firmar un contrato en el que ustedes se pongan de acuerdo. Tal vez le puedes pagar una mensualidad fija por unos meses”, expone el suegro, tratando de aliviar la situación. Su esposa, al escuchar a su padre definiendo la conclusión del incomodo asunto, decidió aceptar las condiciones ofrecidas por su familia. Luego de finalizar la magnánima sesión de Qat que pone fin al último día de la celebración, donde más de cien hombres se sientan a masticar por interminables horas la hoja nacional, Hassan y su mujer se fueron a Sana’a de luna de miel. “Por fin amor mío, nuestro momento ha llegado”, le musita Hassan a su mujer mientras su boca se pierde en el tembloroso cuerpo de su amada. Luego de colocar una sábana blanca debajo de sus entidades, el acto se consumió de manera trágica. Mientras la sangre corría alborotada por entre la cama nupcial, Hassan decidió salir corriendo al hospital con su mujer en mano, ajeno totalmente a la naturalidad de la situación. “Les recomiendo que no lo vuelvan a intentar por cuatro días”, recomienda el doctor, sobrecogido por la intensidad con la que fue afrontado por la espantada pareja. Una semana después, el contrariado par se dirigía orgullosamente hacia Ramada, el pueblo natal de la esposa. Al llegar allí, la sábana blanca revestida de sangre fue imperiosamente desplegada en todo el pueblo, demostrando olímpicamente la pureza de la mujer y el honor cabal de su familia. Los siete cuñados de Hassan salieron con sus respectivas Kalashnikovs a celebrar gozosamente la integridad de su hermana, confundiendo las ráfagas con los fuegos artificiales que ya habían comenzando a lanzar los niños locales. En aquel glorioso momento recibo una llamada de Hassan, y entre risotadas y jolgorios me confiesa lo feliz que está de haber encontrado la mujer de su vida. Espero que así sea.

Wednesday, December 9, 2009

Los Hijos Bastardos de Yemen

Yemen es una quimera de ideas inscritas profundamente en el alma de una nación que reúsa ser influenciada. Como un zorro solitario le es indiferente a todo lo proveniente de Occidente, a sabiendas de que si acepta cualquier elemento, tendrá que aceptarlo todo. Como protectores de un elixir añejado por miles de años, el Yemenita defiende su cultura apasionadamente, como si todo lo que existiera fuera de sus fronteras fuera impuro. Por lo general, el joven Yemenita no cuestiona las costumbres y tradiciones impuestas por sus antecesores, y se siente orgulloso de acentuar su antigua cultura dentro los marcos de su generación. Es por esto que viajar a Yemen en el siglo 21 es adentrarse a un mundo olvidado, macerado completamente en el ocaso de tiempos pasados. Dicen que un día el ángel Gabriel decidió salir con Adán a visitar el mundo contemporáneo. “Esto es Italia, esto es Francia, esto es Turquía”, explicaba pragmáticamente el ángel, mientras Adán abría los ojos grandemente con la sorpresa que despliega un Buda cuando alcanza la iluminación. “Pero Gabriel, no puedo creer lo que todo ha cambiado!”, entonaba Adán estupefacto. Cuando llegan a la península arábica el ángel anuncia “…y esto es Yemen”. “Ohh Gabriel!”, expresó el hombre original aliviado. “Por fin algo que reconozco!”. Aunque la gran mayoría de Yemenitas comparten esta enraizada idiosincrasia que ayuda a mantener la cohesión en un país dominado por tribus ferozmente independientes, existen casos como los de Hiatt Shubeil, víctimas de una sociedad que tolera muy poco aquellos que rompen reglas elementales. Esta portentosa mujer de treinta años, en un acto rotundo de fuerza y rebeldía, lleva su pomposa melena al aire y sus despampantes atributos claramente visibles. Ella es el fruto de una estricta sociedad que desecha a los que rompen las reglas al amparo de la ínfima influencia extranjera que ha podido penetrar el sellado cosmos de esta enclaustrada nación. Hace seis años, Hiatt era la típica joven Yemenita; usaba el niqab, el cual empleaba para cubrir su rostro, y disimulaba su esbelto cuerpo con el balto. Debajo de toda esta tela, Hiatt ocultaba un peligroso secreto: estaba embarazada. Sabía con seguridad que si anunciaba su condición no solo sería desterrada por toda su familia, sino que tendría que cargar con la eterna vergüenza para siempre. Luego de muchas noches en vela, tomo la decisión más difícil de toda su vida: llevaría a cabo el embarazo, y daría luz a su más grande tesoro. Luego de publicar la noticia, Hiatt fue expulsada de su hogar, y tuvo que a fuerza de sudor mudarse sola en un apartamento y preparase para vivir la difícil experiencia de ser una madre soltera en Yemen. Luego de ser catapultada al vacío por sus amigos y familiares, Hiatt es hoy una viga de poder. Mientras me cuenta su historia, sus temblorosas manos aprietan fuertemente la taza de café que se bebe diariamente en Coffee Trader, lugar acudido por todos los extranjeros de Sana’a. “Es increíble que el único lugar donde he encontrado aceptación es aquí. Es el único sitio donde no me juzgan, y donde puedo expresarme libremente y disfrutar quien soy”, me comenta enajenada, mientras nostálgicamente su mirada se pierde en el mar de extranjeros que nos rodean. “Por eso he decidido soltarme el pelo y vestir como las mujeres europeas. Si mi propio pueblo no me acepta, encontrare quien lo haga!”, me anuncia enérgicamente, mientras su cara encandilada refleja la frustración profunda de una generación atada al pasado, que lucha diariamente para encontrar su lugar en el mundo. Hiatt es el reflejo de una minoría de Yemenitas, que ofuscados por una tierra que se resiste a cambiar, alucinan un mañana diferente en el que puedan tomar sus propias decisiones sin tener que enfrentar los demonios que han sobrevivido en la idiosincrasia de las mentes que los rodean. “Tengo fe de que este país cambiará”, me comenta Hiatt esperanzada. Mientras tanto, Yemen sigue navegando en los mares del pasado, orgullosamente desplegando la intocable esencia que protege tan arduamente. Es posible que al final nos demos cuenta de que Yemen tenía razón. Cuando todos los países del mundo hayan perdido su identidad, víctimas de la ciega transculturización que actualmente homogeniza al planeta, Yemen será un acantilado de agua fresca donde podremos recordar lo que habremos perdido, y añorar melancólicamente la diversidad que una vez fue.

Tuesday, December 8, 2009

Desvelando Raices: En Tierra Beduina


La Cuna del Mundo Arabe Tiene Sabor a....Camello!

Los Cocineros Beduinos en Plena Accion!

Orando en la Cuna de Allah

El Valle de Hadramawt y sus Eternos Tesoros

Bayt Al Jazeel

En este olvidado tesoro siguen viviendo sus pobladores originales desde hace mas de mil años. Conozcan a Bayt-al-Jazeel, en el corazon de Hadramawt!

Erase un Hombre y un Desierto, Una Camara y un Sueño. Pinky Pintor en el Rub-al-Khali!

Luis Echevarria y la Poderosa!

Arturo "El Padrino" Richardson, en meditacion profunda (Nota: Aunque no lo parezca, tiene los ojos cerrados y esta sentado en posicion de loto)

Milbert Perez, Valiente Navegante de Tierras Olvidadas

Carlos Reyes y su Arma Letal!

Monday, December 7, 2009

La Peculiar Historia de Hassan Zuheiri, parte 2

Hais nos espera en silencio. El poblado parece haberse mutado voluntariamente a sabiendas de la sagrada unión de uno de sus hijos, y solo espera el momento oportuno para precipitar su carácter feroz por entre sus polvorientas calles. Llegamos a la casa antes que la pareja, donde nos reciben con cierta indiferencia varias docenas de almas que esperan impacientemente a los agasajados. Un cordero se pasea frente a la puerta de la residencia, agachapado por las manos de un adolescente que lo aturde sin piedad. Luego de preparar el terreno para la filmación, instalando las luces adecuadas y posicionando las cámaras, esperamos inquietamente a la esperada pareja. Súbitamente, un estruendo parece acercarse. Un millón de luces se aproximan rápidamente al lugar, destruyendo consigo la afonía preocupante. Varias decenas de motores lideran al vehículo que carga consigo a los dichosos, y antes de darnos cuenta, comienzan hacer piruetas frente al hogar. Los motores dan vueltas sobre sus propios ejes levantando el océano de arena que cubre densamente al poblado desértico. Entre la niebla creada por los terroríficos personajes que han creado el barullo, el vehículo de los futuros esposos penetra la pequeña tormenta de polvo. Hassan sale del carro ofuscado, agarrando fuertemente a su pareja, que es también escoltada por el cara dura de su hermano, que no parece estar muy contento al ver el aparataje que se ha armado frente al lugar (véase cámaras, luces, y acción). Para la sorpresa de algunos y la pesadilla de otros, un verdugo local saca un cuchillo enorme y degolla impetuosamente el cordero atolondrado frente a los novios. Mientras el cordero berrincha y la sangre se esparce impulsivamente por toda la entrada del hogar, la novia se sube un poco la falda para brincar el cordero que se le ha atravesado medio a medio. Esta tradición, practicada en varios poblados del Tihama, supone que todas las impurezas que puedan tener los amantes se quedarán con el cordero, aunque en este caso las impurezas más bien fueron desechadas en el escandalizado equipo dominicano, que tuvieron que recogerse la quijada luego de observar el suceso. Ya que en el interior de la casa se encontraban decenas de mujeres, se nos fue imposible a los que tenemos genes masculinos entrar al lugar, pero Pachy Ramirez, integrante clave del equipo televisivo y valiente mujer dominicana, se atrevió a entrar con una cámara escondida. A las féminas que se encontraban dentro, no les dio mucha brega darse cuenta del trucaje, y mientras le voceaban “Mamnuh!!” (Prohibido!) la sacaron rápidamente del local. Mientras nos preparábamos para irnos a casa, Hassan todavía pensaba que aquella noche rompería por fin y al cabo sus más de treinta años de espera. Todavía no sabe lo que le espera…

Continuará…

Sunday, December 6, 2009

La Extraña y Peculiar Historia de Hassan Zuheiri

“¿Qué es el amor?”, me pregunto incesantemente mientras me balanceo en la cama de una camioneta que se sumerge despiadadamente en las montañas de Tai’z. Doce hombres me acompañan en esta crucial travesía, incluyendo a José Pintor, que dibuja su cámara de video Panasonic por entre el paisaje ancestral. El propósito es claro: acompañar a Hassan Zuheiri a buscar su nueva esposa, y filmarlo todo en el proceso. Unas horas antes habíamos salido de Hais despavoridos, mientras el tembloroso novio de tres días seguía digiriendo la idea de que una mujer desconocida estaba a punto de entrar a su vida de manera permanente. “Señor, no puedo creer que este momento ha llegado”, me comentaba Hassan mientras nos acercábamos a la casa del mediador, donde comenzaría el evento, y de donde partiríamos hacia la casa de la futura esposa. Al venturoso salir del vehículo, las tamboras imbuyen el ambiente de un aura sacra, como si prediciendo las llamaradas de pasión que surgirán luego de más de treinta años de espera. Subimos el inclinado camino rocoso rumbo a la casa de Saeed, el misterioso brujo tradicional que se encargó de la unión. En el camino se observa uno de sus pacientes amarrados a una puerta de metal en una pequeña choza. Nos mira de reojo, sin inmutarse por el algarabío que se ha formado fuera. Luego de rendirle honor al mediador masticando el Qat local, el atardecer nos indica el crítico siguiente paso: Ir a buscar a la futura esposa. Los nervios de Hassan están claramente afectando su rostro. “Señor, le pido por favor que filmen de manera muy discreta ya que su familia es de las más tradicionales del área, y es posible que al ver las cámaras decidan no entregarme a la mujer”, me explica Hassan evidentemente preocupado. “Haremos lo posible compadre, pero tú sabes que estas cámaras son bastante visibles, así que ten fe en Dios de que todo saldrá bien”, le respondo francamente, perturbando aun mas su irritado estado. “¿Y será verdad que el amor lo podemos cultivar con cualquier mujer?”, reflexiono en silencio mientras la camioneta rebasa una manada de camellos que intensifica la excitación que cargan nuestros corazones. En el tope de una pequeña colina, se vislumbra la morada de la mujer, donde retumban los fuegos artificiales que cercenan el silencio de la cordillera. El operativo parece más un secuestro que la primera etapa de la celebración. Hassan se apea del carro rápidamente agasajado por su futuro cuñado, que lo toma del brazo de manera violenta. Pinky y Milbert, el director y el productor de “Yemen”, se apresuran para poder capturar la mítica escena. En un intento fallido de entrar a la casa detrás del novio, un retumbante árabe nos para secos en la entrada, su mano derecha extendida enseñándonos su palma, mientras la izquierda se acomoda en el mango de la Jambiyah que lleva en frente, indicándonos lo que nos espera si forzamos la jugada. Nos acomodamos a unos diez metros de la entrada, de donde podemos ver todas las mujeres con sus caras cubiertas espiando a la multitud de hombres que se encuentran junto a nosotros por entre las pequeñas ventanas del hogar. Hay una cierta tensión en el ambiente, y me pregunto si Hassan jamás saldrá de aquel lugar. De repente, acompañado de fogosos fuegos artificiales, el novio sale disparado por la puerta agarrando a su futura mujer por el brazo mientras se arma en reperpero frente al hogar. La novia, con su largo vestido blanco y su manto negro cubriéndole el rostro, parece un cautivo que camina hacia la guillotina. Aquella escena, una las más extrañas que he presenciado en toda mi vida, relampagueó frente a nosotros de manera fugaz, la pareja rápidamente sumergiéndose en la oscuridad del carro de vidrios tintados que los esperaba cerca. Hace cinco días, Hassan no tenía idea de con quien se iba a casar. Había perdido todas las esperanzas de encontrar una esposa…Mientras tanto, vamos rumbo a Hais donde la segunda parte de esta peculiar ceremonia desvelará su lado más chocante. Entre todo este embrollo, sigo preguntándome “Será verdad que el amor puede germinar con CUALQUIER mujer?”…..Continuará.

Thursday, December 3, 2009

Los Hijos del Desierto


Yo y 'Kalashki' en el Rub-al-Khali

Espejismos del desierto

El Equipo Televisivo Dominicano en Shibam, el 'Manhattan del Desierto"

Pachy, Alan y Carlitos

El Mitico Abdullah Rodeado del Tigueraje

Raptada en el Desierto y Adoptada por los Beduinos

Metiendo Mano a lo Yemeni

Wednesday, December 2, 2009

Siete Dominicanos y Dos Camaras: Rompiendo Esquemas

Luego de más de veinte días sumergidos en lo más profundo del mundo árabe musulmán, siete dominicanos regresan hoy al país con un pequeño tesoro en mano: incontables horas de grabación en lo más recóndito de la península arábica. Este documental, probablemente el único que ha podido destilar íntimamente la enclaustrada cultura Yemenita, servirá para romper con muchos de los mitos que tenemos sobre el mundo Islámico. La razón por la cual jamás se había hecho nada parecido fue descubierta inmediatamente por los cineastas luego de aterrizar en el aeropuerto de Sana’a. “Hola, me llamo Yasser y pertenezco al Ministerio de Información. Estaré con ustedes tiempo completo las próximas tres semanas para “facilitarles” el proceso de filmación en nuestro país”, les informa el personaje, que parece sacado de una película de James Bond. Yasser, apodado cariñosamente “el chivato” por el equipo dominicano debido a su constantes llamadas telefónicas informándole al gobierno cada movimiento del equipo, básicamente estaba encargado de filtrar todo lo que no le conviene al gobierno Yemenita. Otro de los obstáculos encontrados fue la reservada cultura local. La mayoría de las mujeres en Yemen no se dejan filmar y salen corriendo como abejas alborotadas desde que ven una cámara cerca. De alguna manera u otra, el equipo dominicano logró filmar todo lo que vino buscando, luego de revestirse de una capa de paciencia y con el cuchillo en la boca salir a trabajar más de 12 horas diarias por 21 días sin tomarse siquiera un día libre. El choque cultural que se produjo entre la cálida y extrovertida cultura caribeña y la rígida y discreta cultura Yemenita fue descomunal. Lo primero fue enfrentarse a la crisis de identidad que este país provoca en todos sus visitantes que no están muy aferrados a la religión. “Antes de venir a Yemen me consideraba un español residiendo en Santo Domingo, pero aquí es necesario recalcar mi afiliación religiosa”, comentaba Pinky luego de ser preguntado en varias ocasiones sobre su religión. Como en Yemen no se conciben personas que no sean fielmente seguidoras de alguna religión, es siempre necesario desvelar la propia. Muchas otras costumbres fueron chocantes para el equipo. El excesivo consumo de Qat, la manera de comer, las celadas mujeres Yemenitas, y muchas otros factores sociales escandalizaron al equipo dominicano.

Nota: Articulo no está terminado, pero me queda 9% de batería ya que no hay luz desde hace 3 horas. Y carajo, quiero publicarlo! Continuara!.....(Listo para sumergirme en la oscuridad del desierto….)

Dominicanos Transformando Vidas en Medio Oriente

Estos tres niños son parte de un grupo de siete que fueron recientemente operados de labio leporino bajo el patrocinio de diversas familias dominicanas. Victoria Cortina, digno ejemplo de la juventud de nuestro pais, se fajo a recopilar estos fondos de manera apasionada, lo cual resulto en 7 vidas transformadas del otro lado del mundo. Sus vidas jamas seran igual. La mayoria de estos ninos provienen de lugares sumamente remotos y viven en extrema pobreza. Sean testigos de lo que casi mil dolares pueden hacer en estos lugares. Un enorme GRACIAS VICTORIA Y TODOS LOS QUE APORTARON PARA ESTA BELLA CAUSA de parte de los niños de Hais.


Selwa antes y despues de la operacion.


Fatima antes y despues de la operacion.


Hyat, una chica de 15 anos, se habia pasado la vida sintiendo extrema verguenza debido a la deformidad que adornaba su cara. Esta semana, podra mirarse al espejo orgullosamente y darle gracias a Dios por su hermoso rostro.

Sunday, November 29, 2009

Antesala del Infierno.....por Shandy Cuesta

Esta noche quiero comentarles algo, sin temor a equivocarme les puedo decir que ya conozco la antesala del infierno. Yemen es de por si un lugar inmensamente grande, seco y arido, para mi ha resultado sumamente dificil encontrarme comodo en este ambiente tan seco, pero todos los rincones de Yemen son un oasis comparado al deprimente drama que se vive en el campo de refugiados. Somalia ya no es un pais, es solo un territorio donde tratan de sobrevivir los mas fuertes, por tanto, quienes quieren salir de aquel martirio parden desde africa hasta Yemen para pedir asilo en dicho campo.

El alto comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados a instalado un territorio donde son acogidos los somalies, quienes pasan el mar rojo y llegan como pueden hasta las costas de Yemen, alli se les brindan los derechos minimos que debe recibir un ser humano.

Entramos a esa zona desolada, donde se respira una tristeza aterradora los rostros de aquellas personas reflejan la amargura de quien conoce el dolor, y ha aprendido a vivir con el, por desgracia me corresponde entrevistar a algunos de ellos, creyendo que seria tarea dificil encontrar historias interesantes descubro que todos cargan con cruces imposibles de soportar para cualquier ser humano. Mujeres lloraron al recordar como fueron sus vidas, era mi trabajo hacerlas narrar sus pesadillas, pesadillas que me endosaron y me cargaron de sufrimiento.

La tierra seca e infertil, el aire pesado y ediondo, entre casuchas maltramadas hechas de arapos sucios y palos torcidos, ninos peor que pordioseros tratando de tocar nuestra ropa al verla limpia, sorprendidos de la presencia de gente nueva, en ese escenario, lo mas parecido a la antesala del infierno, donde solo faltaba la presencia del mismo Lucifer para confirmar la condena de esas almas, ahi me toco escuchar uno por uno los relatos increibles, sacados de la peor novela de terror de todos los tiempos.

Una historia en particular me llamo la atencion, una mujer al escuchar de nuestra presencia corrio hasta mi, negra, alta e impresionante, vestida de pies a cabeza de naranja intenso, el color resaltaba por encima del polvo, ella de cullo nombre no puedo recordar, de entre sus viejos arapos desvelo a su pequeno nino desnudo con una malformacion extrana entre sus piernas, la africana comenzo a hablarme en su exotica lengua sin percatarse que no la entenderia, le grite al traductor para que rapidamente me trasmitiera su mensaje> su hijo sufria de un mal de nacimeinto que ella no podia explicar, requeria ayuda para llevarlo al medico, me conto que su mayor dolor no es estar refugiada, no es que hayan asesinado a su esposo y familiares en su pais de origen, no es que este sola y viva de la caridad publica, su mayor dolor es escucharlo llorar todo el dia y toda la noche sin poder hacer nada, ella no tiene como apasiguar su pena, y yo que me quiero morir cuando mi nina se raspa una piernita o se mayuga un dedo, senores que impotencia tan grande tener a ese ser humano frente a mi y no poder hacer nada por ella. Esta es una de las historias mas ligeras de la que pude recoger ese maldito dia en que conoci a la verdadera miseria.

Pero me pregunto yo, que cosa tan grande han hecho ellos, cual ha sido el pecado cometido, que crimen universal los ha hecho duenos de este castigo apocaliptico que los coloca bajo los cascos del caballo de Atila. Ellos no viven, ellos sobreviven dia a dia a una condena de asinamiento pobreza y malestares, aun asi todos ellos coinciden en una misma respuesta, prefieren mil veces el campo de refugiados antes que regresar a su patria.

La pena es sobrecogedora, la impresion es indescriptible y la experiencia devastadora, espero nunca volver a tocar las puertas de aquel infierno terrenal y en Dios confio para que esos hombres y mujeres ganen la dicha de ver al creador en una mejor vida fuera de este planeta.

Saludos y ahora mas que antes deseo estar en casa e intentar olvidar lo que mis ojos vieron ese dia.

Sahndy Cuesta

Wednesday, November 25, 2009

De Koreanos y Camellos

Tengo cinco minutos para escribir esto. Nos encontramos en una zona sumamente remota, donde el internet es un lujo que no hemos podido darnos. Escribo esto desde el Hadramout, adonde tenemos una escolta militar en nuestras colas, y dos francotiradores dentro del vehiculo por si las moscas. Ayer estaba parado en una roca desde la cual se vislumbra Manhattan del desierto (la mitica ciudad de Shibam), y se me ocurrio preguntarle a dos militares que se encontraban alli que porque estaban protejiendo aquel lugar desde el cual aparentemente no habia nada especial. Los miiltares apuntan hacia la roca donde me encontraba parado y me dicen "ves ese carbon que cubre la roca?". "Aqui explotaron cinco koreanos hace 5 meses. La policia decidio ponernos aqui para que esto no vuelva a ocurrir! El nudo que se me hizo en la garganta por poco me ahoga....

Para brindarle un poco mas de luz a esta entrada, quiero recalcar que por primera vez el equipo televisivo dominicano probo la carne de camello! Todos quedamos extasiados por aquel sabor inesperado, y para mi sorpresa, aquellos mas renuentes a probar comidas extranas se aventuraron a deleitarse con aquella exquisita carne. Mas sobre esto en proximos posts.

Paisanos, desde que nos encontremos en un lugar mas apropiado los mantendre al tanto de las mil y una cosas que han ocurrido en este explosivo encuentro entre nuestra cultura y una de las culturas mas puras y conservadas de nuestra tierra. Un abrazo a todos!

Tuesday, November 17, 2009

Dominicanos en Yemen: Imagenes


Luego de la entrevista con el Imam de la mezquita presidencial.


Pachy y Arturo deleitandose con la patrocinadora. Me pregunta Pinky, "Alan, cuales seran los criterios para elegir a las patrocinadoras en Yemen?". Alguien se aventura a adivinar....?


En plena accion!


Yemen!


Adivinen quien se esconde detras del velo? PACHY!

Desde Yemen con Shandy Cuesta

Queridos compatriotas,

Quiero compartir este escrito que Shandy ha compartido con algunos de nosotros. Disfrutenlo!

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HOLA A TODOS

Esta noche he encontrado unos minutos de tranquilidad y algo parecido al internet que me ha podido comunicarme con el occidente. Como saben andamos en un largo viaje de trabajo, mas lejos de lo que pude imaginarme haber estado en algun momento de mi vida, estamos cansados pero satisfechos de estar realizando este interesante trabajo, cruzamos medio planeta para hacer realidad el deseo de Hassan un humilde hombre del poblado de Hays (en el interior de Yemen) Pais clavado en pleno medio oriente, y que sus costumbres, ropas y forma de vida no se han infectado con la modernidad de los paises modernos.

El mundo arabe se maneja muy distinto a todo lo conocido por nosotros, las costumbres y cultura de estos paises van mucho mas alla de las conocidas y ya mil veces contadas fabulas de Aladino y su lampara maravillosa, para esta gente que vive clavada en pleno desierto no les basta con frotar su propia lampara para resolver sus problemas, son problemas politicos, morales, economicos, familiares y sociales, que todos juntos giran alrededor de una sola cosa, la religion. El islam por medio al Coran ( su libro sagrado) es el centro de todo, controla todos los pasos, deseos, acciones e incluso pensamientos, esto es increible y maravilloso al mismo tiempo, viendolo desde mis zapatos el sentimiento es sobrecogedor, es algo que puedes encontrar en los tristes rostros de la gente, de este lado del mundo no conciben el amor como lo vemos alla, aqui el amor primero se compra a traves un frio contrato matrimonial y luego se aprende con el paso de los anos, sin importar quien te toque como pareja, o como esta haya llegado a ti.

El verdadero amor que sienten, es el amor por Ala, el Dios descrito por el profeta Mahoma en el sagrado libro que en mas de mil paginas recuerda como guardar respeto al altisimo y como sentir temor de el. Entre el Islam y el Cristianismo existe una avismo enorme y al mismo tiempo coinciden en una inmensa cantidad de puntos, la diferencia fundamentel es que en medio oriente lo llevan paso por paso y en el occidente nos permitimos muchas libertades.

Para conocer a esta gente hay que convivir con ellos indudablemente, no basta con leer cientos de libros, ni con visitar en mero turismo de fin de semana, muchas cosas me han sorprendido, miles me han llamado la atencion y millones me han llevado a la reflexion. Que gente esta que es tan pobre que ni siquiera se enteran, algunos reflejan una pobreza mas que economica... espiritual, pero todos felices porque Ala esta con ellos e Ishala todo les saldra bien.Yemen se paraliza cinco veces por dia sus labores, el fanatismo religioso lleva a toda la nacion de rodillas ante su Dios, y lo escribo no lo saco de mil y una noches y esta lejos de ser la historia de Ali Baba y los cuarenta ladrones. Hace unos dias vivi la experiencia religiosa mas deslumbrante de mi vida> al dar las cinco de la tarde, nos encontrabamos sobre una de las torres mas altas de la vieja ciudad de Sanaa, lugar fundado por el mayor de los hijos de Noe, uno de los ocupantes de la famosa barca en los teimpos del biblico diluvio. Alla en la cima de aquella antiquisima ciudad, donde el barro muestra orgulloso sus siglos de vejez, donde el tiempo parece haber detenido su paso, de repente se quebro el imperiosos silencio... el paisaje tomo un tono mas anaranjado de lo normal mientras los altavoces de mas de 500 mezquitas sonaron a una sola voz, un mitico canto de ultratumba se apodero de toda la ciudad, desde lo alto observe como todo se paralizo, era la hora de llamar al mundo musulman a la oracion, el Iman encerrado en la mezquita mayor cantaba en arabe antiguo unas notas que recorrieron en segundos todo mi ser, mis ojos que aun no salian de la sorpresa de aquella vista maravillosa, imposible de ser recreada por el mas experto artista del pincel, negado aun para las mas prodigiosas manos del arte renacentista, aquel paisaje competia con la tronada voz del religioso que entre sus tunicas colamdas de ciega fe repetia en distintos tonos dios es grande! dios es lo mas grande. Les juro que antes de poder confirmar con el traductor el significado de aquellas palabras en arabe antiguo, ya las habia sobrententendido, mas profundo que los ancestrales cantos gregorianos, fue ese llamado, que aun sin saber ya lo tenia claro, mis ojos se llenaron de lagrimas al ver como Dios es lo mas importante, como es el centro de la vida para ellos y aunque no comparto la inmensa mayoria de sus reglas, desde ese instante siento un respeto titanico a este credo.

Desde aquel dia, he escuchado ese inolvidable llamado varias veces al dia, y sin importar que este trabajando, con profundo respeto cierro mis ojos y rezo al senor, sin lugar a dudas es el mismo Dios que conocemos y adoramos del otro lado del planeta y sin temor a equivocarme este es el mas bello recuerdo que me llevare a casa, es algo que no se empaca en una maleta, ni se exibe ante nadie y aunque suene un tanto cursi, lo llevare plasmado dentro de mi hasta el ultimo de mis dias.

Gracias amigos por dejar que comparta esta experiencia con ustedes.

Saludos y nos veremos pronto.

Shandy

Monday, November 16, 2009

Impresiones

Hemos llegado a Hais. Ya tenemos tres dias en medio del desierto. No se imaginan las experiencias que se han vivido. Esto ha sido un choque historico entre el sabor caribeno y la virilidad Yemenita. A continuacion, se encuentran algunas impresiones de este historico viaje que sera disfrutado por todos ustedes!

1. Sobre la ciudad vieja de Sana'a, el equipo dominicano se encuentra acongojado. La magica comarca de mas de tres mil anos se ha apoderado de todos. Mientras Pinky y Luis se deleitan haciendo lo que mejor saben hacer, el momento cumbre del viaje se hace realidad: Mientras todas las mezquitas de Sana'a inician el llamado a la oracion y el sol desciende lentamente como una llamarada despeluznante desvelando aquel paisaje ancestral, los ojos de Shandy se llenan de lagrimas mientras se sumerje en aquel trance proveido por aquella orgasmica e irrepetible experiencia. Ya jamas volvera a ser el mismo...

2. El papa de Rita nos ha invitado a comer. Entramos todos agrupaditos, y de repente Pachy desaparece. Carlitos, el unico testigo, nos comenta que observo a una de las fantasmas de la casa tomar a Pachy por un brazo y dirigirla al lugar que le corresponde. Entramos cuidadosamente tratando de no resbalarnos en el piso de tierra y rapidamente observamos nuestro banquete, que humildemente nos espera servido sobre un enorme periodico que separa la comida del lodazar que adorna el pequeno patio, donde ya las moscas se encuentra inaugurando el manjar. "Ehhhh, senore comienzen a meter mano y acuerdense que el camarografo tiene que trabajar", nos aclama Carlitos con una cara de como quien no quiere la cosa. "Alaaan, ehh, cuando lleguemos a Santo Domingo preparate papa, que te la voy a cobrar!", me susurra Milbert con una falsa sonrisa que desvela su sutil tono amenazante. "A mi pasanme el pollo, que lo otro se lo dejo a ustede", comenta Shandy mientras nos acomodamos incomodamente en posicion de cuclillas. Mientras el Yemenizado Pinky metia mano a todo lo que se encontraba en frente, motivando al resto del equipo domincano a a seguirle los pasos, Pachy hacia lo imposible hablando en senas con su nuevo grupo de amigas que insistian en que lo probara todo. La filita china que se armo frente al bano luego de nuestra llegada al apartamento fue disfrutada grandemente por Carlitos que entre risotadas se deleitaba con una granola seca que trajo de la isla.

3.
Nos ha caido la noche. Nos encontramos en la carretera mas desquiciada de Yemen. Los precipicios nos rodean desafiando al mas guapo de todos: Arturo Richardson. Aquel leon que cayo rendido luego de nuestra salida de la capital, se levanta aturdido y desde que observa aquel abismo infinito rapidamente es rescatado por Shandy que acomoda su cabeza en su hombro para asegurarle que todo estara bien. Unos minutos despues Arturo decide cerrar sus ojos y seguir durmiendo mientras los demas caen anestesiados luego de dos horas de aquel camino interminable. De repente, Carlitos que iba al lado del chofer y le era incapaz cerrar los ojos debido a que iba tembloroso observando al impulsivo chofer, se voltea y exclama "Cooooono pero desde que lleguemos a Santo Domingo le voy hacer entrega formar del Soberano a la confianza!!". Nadie se inmuto....

Tuesday, November 10, 2009

Día 1 --> El Plátano y el Qat se Miran de Frente: La insólita historia de siete dominicanos en el corazón de Yemen

7:00-8:00pm
Sana’a está que pica de frio. No sé si es por el clima o por la orgánica emoción de saber que estoy rumbo al aeropuerto a recibir a siete de mis paisanos. Subo el cristal tembloroso, la emoción filtrándose por cada poro. Llego al aeropuerto y todavía no me lo creo: por primera vez en la historia ocho dominicanos andarán por todo Yemen llevándole a millones de espectadores la esencia del país más misterioso del mundo árabe, mientras desvela despiadadamente sus más íntimos secretos. Mientras espero intranquilo en el área de las maletas, por primera vez vislumbro al hombre que ha hecho esto realidad: Pinky Pintor. Su rostro revela la excitación de un artista descubriendo su musa. Todavía no sabe lo que le espera…

8:00-9:00pm

Mis compatriotas llegaron con las pilas puestas: “Se quieren ir a descansar o prefieren aprovechar el tiempo y visitar la ciudad vieja?”, pregunto curioso. “Mi hermano, vamo a lo que vinimo”, responde Millbert, un carismático personaje encargado de la producción. “Po vamo arriba!”, responde Carlos vigoroso. Mientras nos dirigimos a la antigua ciudad, ya mis paisanos van deleitándose con todas las visiones surreales que ofrece Yemen. “Mierda, y ese pana con esa bola e teni en la boca?!, pregunta Luis, mientras observamos a un locario fajado con un kilo de Qat. “Ven acá Alan, y es verdad que Yemen es seguro, es decir, no vamos a tener problemas verdad?”, pregunta Arturo, mientras trato de asegurarle que nunca me he sentido inseguro en esta recóndita tierra. Mientras arribamos a la ciudad antigua, y las visiones ya comienzan a tomar tonos buñuelescos, el rostro de Pinky se alumbra como un bombillo de gas. Qué alivio, no?

9-11pm

Luego de que la ciudad vieja derramara todos sus encantos sobre nuestros excitados corazones, el hambre comienza a causar estragos: “Mi hermano, vamo a echarle alguito al tanque que ya ta bueno”, comenta Luis, luego de deleitarse con las aromas de las especies que invaden a todo Sana’a antiguo. Luego de cenar, mis hermanos patriotas ya estaban listos para caer redondos luego de un largo viaje. Y así termina el primer día de esta emocionante programa que Inshalla conquistara los corazones de nuestros paisanos y por primera vez descubrir a profundidad el verdadero carácter de esta mítica tierra.


Nota: Son casi la 1 de la mañana, y como se podrán imaginar, le faltan muchísimos detalles a estos escritos. Tratare de darle un briefing siempre y cuando consiga internet. Solo imaginarse este explosivo encuentro entre el plátano y el Qat es de volverse locos. Gracias a Dios, todo salió perfecto el día de hoy. Como si lo estuviera escribiendo un guionista divino. No se imaginan lo increíble que se siente estar con mis paisanos en este país. Es un sentimiento indescriptible. Un millón de bendiciones para ti lector!

Inspiraciones desde Yemen

Estos son dos escritos que publique en mi blog de poemas desnudofrenteati.blogspot.com, pero como fueron inspirados por mi experiencia en Yemen, quiero compartirlos con ustedes.

Wednesday, October 21, 2009
Para nosotros


Ohh luz eterna, que nuestros silencios digan más que nuestras palabras,
para que no nos perdamos en las discrepancias que separan nuestras almas.
Para algún día poder mirarme a mi mismo cuando te encuentres frente a mí,
Y el único himno que resuene dentro sea, “mi querido hermano, eres igual a mí!”.
Que en nuestros ojos se encuentre la llave para acercarnos sin temor,
tu bien sabes que es mucho más fácil hacer la guerra que el amor.
Por eso te pido, infinito Señor, que infundas piedad en nuestros pensamientos,
Y que en la sinagoga, en la mezquita, en la iglesia, y en los templos,
el amor se propague como un perpetuo incienso,
que deshaga nuestras diferencias y proclame al universo!

Amen

posted by Alan Delmonte @ 1:46 PM 0 Comments

Thursday, September 17, 2009
Reflexiones desde Yemen


Hay un suspiro en el viento, emanando del silencio que brota desmedidamente de un corazón salvaje. Su claridad no deja penetrar el temor, que parece emerger con impiedad de todo lo que se mueve. A mi diestra, los canales de noticias pronostican el fin de la bondad humana. A mi siniestra, me susurran que no lo haga, que el peligro acecha por doquier. Mientras tanto, la realidad es otra. El peligro existe para aquel que cree en el. La bondad está presente siempre y cuando estés listo para recibirla. Por ende, tenemos dos opciones: podemos llenarnos de miedo, o podemos entregarnos al amor. Podemos gruñirle al mundo nuestras inseguridades, o podemos vivir como haces de luz: entregándonos de lleno a cada momento, con el corazón en nuestras palmas, abiertos para recibir el clamor infinito de una humanidad que esta mas dispuesta a expresar su grandeza, antes que su aversión. Es por esto que nuestro más íntimo deber es reflejar en el espejo de la mente solo aquello que nos colme de paz. Lo demás, desechémoslo. No vale la pena vivir en agonía.

Sunday, November 8, 2009

De Guerras y Dioses

Dios: Eterno océano que convive profundamente en la conciencia de la especie humana. Eco luminoso que surge de las entrañas de la astronomía espiritual de nuestra raza. En Yemen, Allah lo penetra todo. La brutalidad del imperdonable paisaje hace obligatoria la necesidad de un Dios fuerte e imperioso. Como si la geografía hubiera moldeado la idea de Dios de una manera tan exacta que ya nadie es capaz de cuestionar su naturaleza.

Vamos rumbo a Saa’da, eje central de la guerra civil Yemenita. Nos espera un campo de refugiados que alberga más de quinientas familias, la mayoría víctimas inocentes que han sido despojados de todo lo que consideramos importante en nuestras vidas. Más de una docena de paradas militares demoran nuestro viaje. Parece como si cada kilometro tenemos que volver a repetir la misma cantaleta para convencer al adolescente con la AK-47 que vamos a proveerles necesidades básicas a los refugiados. El carácter del entorno, enormes montañas de piedra imbuidas con monótonos valles de arena, revelan la orfandad existencial que ya vamos sintiendo.

Las tres de la tarde se ha materializado en este pequeño pueblo del cual se vislumbra Haradh, una ciudad improvisada con casas de tela que alberga más de dos mil almas desamparadas. Es la tercera vez en el día de hoy que escuchamos el llamado a la oración, mientras el Imam nos recuerda que nuestros cuerpos pronto volverán a ser polvo, y que por esto la necesidad de hacer las paces con Dios es primordial. Un mensaje sumamente adaptado a las circunstancias locales.

Luego de seis horas interminables de viaje, llegamos al campo de refugiados. Haradh es un crepúsculo de alientos que alberga la misma esperanza de todos aquellos que han sido víctimas de la irracionalidad de la guerra: que algún día termine. Hombres y niños cavan agujeros en la tierra, intentando desesperadamente de alejar la materia fecal de sus ‘viviendas’. Estos son los mártires vivientes de una guerra ignorada por un planeta que no es capaz de diferenciar la victima del victimario.

La guerra de Sa’adah comenzó en Junio del 2004. El conflicto se debate entre el gobierno Yemenita y la tribu Houthi, grupo perteneciente a la minoría de Shiitas en Yemen. Luego de acusar al gobierno de discriminación, los rebeldes Houthis han desbalanceando un país que ya camina en la cuerda floja de la anarquía. Supuestamente Irán esta proveyéndoles el armamento militar, acción que está destruyendo las relaciones Iraníes-Yemenitas. Miles de personas han muerto en un conflicto desconocido por el resto del mundo, y el gobierno hace todo lo posible para prevenir que información concreta llegue a los medios de comunicación. Es por eso que el equipo televisivo dominicano va a tener un acompañante del gobierno en todo momento, para aplacar cualquier impulso de cubrir la guerra.

Mientras tanto, las victimas de Haradh siguen allí, esperando el final de una guerra interminable en este purgatorio terráqueo. Allí, Allah esta más presente que nunca. En estos momentos los planetas de la astronomía espiritual de los pobladores de Haradh están completamente alineados apuntando al cielo: es lo único que tienen.

Wednesday, November 4, 2009

Gracias Vicky!

En la vida siempre hay personas que se salen de su rutina para poder llevarles la luz y la esperanza a otros que estan aqui tratando de sobrevivir el dia. Una de estas personas es sin duda Victoria Cortina, mi amiga y hermana del alma, que se fajo a recopilar casi mil dolares para una causa que muchos dirian "pero y para que cojer la lucha de recopilar dinero para una causa tan lejana, con gente que ni conocemos!". Y les digo sinceramente, si no son gente como ella, NADIE los ayudara. Al Yemen ser uno de los 20 paises mas pobres del mundo, no hay una clase media / rica que pueda empujar hacia delante a aquellos que no tienen nada. Es por esto que le quiero dar un ENORME abrazo virtual (y uno en vivo cuando haga un acto de aparicion en mi pais en diciembre por dos estupendas semanas). Gracias Vicky. Necesitamos mas personas como tu!!!